viernes, 22 de marzo de 2013

Posted by Fernanda Posted on 16:29 | No comments

Catherine en Waterford

Catherine se escapó, salió a recorrer la ciudad irlandesa de Waterford. Se detuvo en un punto de la ruta y quedó impresionada por el contraste de paisajes que pudo ver a cada lado. A la derecha, se tomó una foto delante una torre del siglo XIV,  con una extraña casita superpuesta que alteraba el paisaje medieval.


A la izquierda, se tomó una foto frente a un puente supermoderno, hecho con toneladas de hormigón armado y sostenido por cables casi invisibles al sol.




domingo, 17 de marzo de 2013

Posted by Fernanda Posted on 14:24 | No comments

Catherine en Wexford II

Y, cansada de estar sin abrigo con una temperatura de casi bajo cero, Catherine decidió ir a un Pub para tomar un hot port y así entrar un poco en calor. 


El pub no podía ser más irlandés y se llamaba An Spéir Agus An Talamh (el cielo y la tierra). Aunque estaba cerrado, Catherine pudo ver algunas personas que se movían detrás de las ventanas. Se acercó despacito y se puso a gritarle a un hombre que estaba allí.



- Señor, señor, ¿Me deja entrar?
- ¿Y por qué quieres entrar?
- Señor, hace frío aquí afuera, quiero un hot port.
- No, está cerrado y vos sos chiquita, no podés tomar un hot port.
- Pero señor, hace friiiiiiiiiiiiiioooooooooooooo y no tengo abrigo. Y si no me deja entrar, le hago un piqueeeteeeeeeee.
- Ay, si, muñequita hermosa, en Irlanda hace mucho frío, te voy a dejar entrar pero nada de hot port, para Usted, chocolate caliente.
- ¿ Y Corona?
- Chocolate caliente, ¡¡Vos sos chiquita!!!




domingo, 24 de febrero de 2013

Posted by Fernanda Posted on 12:15 | No comments

Desafío Catherine

Y... Catherine salió a caminar por las calles de Wexford, en Irlanda, justo antes de que se largara a nevar. Y como los irlandeses son personas resistentes al frío, que suelen vestir chombas en pleno invierno o les encanta congelarse sus pies y sus manos con las primeras heladas de cada mañana, decidió desafiarlos y salir en musculosa.


Los gaélicos la miraban asombrados y pensaban que Catherine era demasiado valiente o directamente estaba loca. Sin embargo, sus amigos provenientes de latitudes más meridionales, que siempre están celosos del temple con el que los habitantes de Hibernia enfrentan el frío, se sintieron, de alguna manera, reivindicados. 


sábado, 15 de diciembre de 2012

Posted by Fernanda Posted on 4:44 | No comments

Catherine en Hanoi II


Y... viajando tanto tiempo por el sudeste de Asia, Catherine comenzó a extrañar las medialunas, los mates, el asado....

Mate y asado: imposible, al menos, a la vista. Pero en Hanoi se pueden encontrar medialunas muy ricas, y encima de manteca....



miércoles, 14 de noviembre de 2012

Posted by Fernanda Posted on 5:00 | No comments

Catherine in Hanoi


Y por fin, Catherine llegó a Hanoi, la capital de Vietnam. Salió a caminar muchas veces y se mezcló entre la gente, los mercados y los títeres de agua. 



Afortunadamente, pudo descansar muy bien, casi entre sábanas de seda, después de sus cansadoras caminatas.


Posted by Fernanda Posted on 4:54 | No comments

Catherine in Yangshuo

Catherine no podía dejar de visitar la bonita ciudad de Yangshuo en China, cuna de los picos calcáreos y de la mayoría de las postales de ese país. Pero Catherine tuvo que viajar mucho, tal vez demasiado, así que después de todo ese ajetreo quedó algo despeinada y con carita cansada.




Por suerte, pudo encontrar un hotel cómodo, donde aceptaban "laoweis" (extranjero en idioma chino) como ella. Y así pudo dormir, toda la noche, como si fuera un osito panda.


Posted by Fernanda Posted on 4:48 | No comments

Catherine en Tian Tan

Aunque Hong Kong le gusta mucho, Catherine se cansó de tanto ruido, de tanto ajetreo, de tanta gente hormigueando por todas partes. Por eso, tomó un ferry para ir a la estatua del Buda Gigante, en una de las islas de la ciudad.


Catherine es chiquita, pero aun así pudo subir los 268 escalones que separan al gran Buda de la base de la montaña. Los 35 grados de temperatura no mermaron su valentía.



Después de todo, Catherine bajó y se fue al templo a buscar un poco de paz y sombra, ya que realmente lo necesitaba.